Emilia le contestó enojada, —Magnolia, no pienses tanto, el que tiene el problema es Rodrigo. A mí me parecía un buen tipo, pero fue a una cita a ciegas mientras te persigue, ¡qué asco!
—Emilia, cuando me envió flores Rodrigo, yo ya lo había rechazado. En ese momento él dio un paso atrás y no volvió a mencionar estas cosas. Pero yo no esperaba que él realmente confesara sus sentimientos fuera de la biblioteca hoy, e incluso vino a buscarme fuera del barrio por la noche, lo que realmente me asust