Hubo un momento en el que el aire se llenó de un silencio inquietante.
Magdalena se sorprendió de su inesperado encuentro con Magnolia, pero enseguida captó la situación clave y preguntó: —Oye, ¿no te parece que la mujer que ese tipo carga se parece mucho a Magnolia? ¿O es que estoy equivocada?
Ricardo entrecerró los ojos y volvió a confirmar. No había error: era Magnolia, y el hombre que la sostenía era su jefe en el estudio.
Sintió cierto malestar en su corazón mientras entraba en el hospital