—Me lancé a Magnolia a propósito, ¿y sabes qué? ¡Su reacción fue una exageración total! ¡Hasta se protegió el vientre con las manos! Ya sospechaba que estaba embarazada, pero nunca tuve chance de confirmarlo.
—Ja, ¿y por qué habría de creerte? La última vez me aseguraste que podías meter a Magnolia en chismes, ¿y qué pasó? ¡Mi primo me puso como tapete!
Con resentimiento y descontento brillando bajo los ojos, Carmen apretó los puños.
Por supuesto, Alexandra, como niña rica, podía mantenerse al m