Magnolia se giró incrédula hacia Ricardo y repitió: —¿Chequeo del embarazo?
¿Acaso él estaba sospechando algo?
—¿Olvidaste que estás embarazada ahora? Fue idea de la abuela. Pero no te preocupes, sólo será una farsa.
Esas palabras calmaron poco a poco el corazón de Magnolia, que había estado en vilo. —Entonces no hace falta tanto lío. Le diré que me lo hice ayer.
—No puedes. La abuela seguro que pedirá ver los resultados del chequeo y la ecografía. Así que debes hacerte otro aquí.
Magnolia respi