-Amelia, tengo que pedirte perdón-dice Paul, abrazando a su hija con más fuerza-. Tengo que pedirte perdón por no haberte creído antes. Por no haber visto lo que Haley estaba haciendo. Por haberla defendido y haberla dejado que te hiciera daño-se agacha para estar a su altura y la mirada durante un par de segundos. Los dos se han quedado solos, ya que Alessia se fue por café para Paul y para ella.
Aunque en realidad, sabía que ese sería un momento de padre e hija. Así que no quiso entrometerse