Ya había transcurrido una larga semana y nadie se había percatado de la existencia de Alex en la mansión. Él sólo salía por las noches cuando todos dormían y al mediodía cuando Alessia sabía que a esas horas Paul y Haley salían a almorzar con las niñas.
A Alex le encantaba vivir en la mansión, se la pasaba diciendo que era vivir como en un cuento de hadas, ya que la mansión era tan grande que tenía la apariencia de un castillo. Sus palabras, no de Alessia.
Era muy lindo poder tener a sus dos