—¡Yo no quería venir, Annie!—le grita Annie a Alessia en medio de la música, donde apenas pueden oír sus propias voces.
Annie casi obligó a Alessia a ir al bar, mientras dejaba a su hijo al cuidado de una tía de Annie. Alessia no es mucho de fiestas, en realidad, solo ha ido a 2 discotecas en toda su vida. Siempre le ha gustado la tranquilidad de su habitación y el silencio.
Pero Annie insistió tanto y al final aceptó. Dejo que le pusiera un vestido sexy y coqueto de color negro brillante, se