Punto de vista de Antonio
Con la puerta rota, fue bastante fácil detectar la horda de soldados que se encontraba en el umbral, con una mirada dura fija en mí, Amelia y Damien.
¿Quién habría pensado que Amelia tenía algo que ver con esto? Supongo que no hay duda de que el Alfa siempre tiene razón. El que supuse que era su comandante empezó a hablar y la comisura de mis labios se curvó en una sonrisa.
—Suceden cosas inesperadas, ¿no? —cuestionó Amelia, con una sonrisa presumida y un gesto arrogan