Abrí los ojos aturdida. Me senté en la cama mientras frotaba mis ojos con pesadez. Estiré mis brazos para mirar alrededor. Sonreí inevitablemente cuando distinguí su figura acostada a mi lado. Al parecer, está profundamente dormido, pues su expresión está bañada en serenidad. Luce realmente hermoso.
Delicadamente deslicé mis dedos por el contorno de su rostro para luego delinear sus delgados labios rosados.
Contrajo los párpados antes de abrirlos con lentitud. Me miró y sonrió con notoria mal