CAPÍTULO 96: NO PIENSO PERDERTE
Théo
A pesar de mis esfuerzos y mi confianza en que ya lo tenía dominado, Gael me demuestra que no es un hombre lobo cualquiera. En el momento en que los gritos de Evadne a lo lejos se mezclan con el llanto de un bebé recién nacido al mundo, mi corazón late con furia y determinación, pues sé que cada segundo que pasa es una amenaza más para la vida que se desvanece en la carpa.
No obstante, solo esa ínfima fracción de segundo en la que me distrae el sonido, basta