Jenna
No podía dejar de pensar en Ethan. Después de todo lo que hicimos durante la tormenta, mi cuerpo seguía recordando su toque. Esa mañana tranquila, mientras papá y mi madrastra se habían ido a trabajar, me colé en la habitación de Ethan. El corazón me latía tan fuerte que lo sentía en los oídos. Me dije a mí misma que solo buscaba un libro que me había prometido prestar, pero en realidad tenía curiosidad. En su estantería encontré una caja de madera llena de cuadernos. Abrí uno y se me abr