Vera
La boda era ruidosa y estaba llena de gente. Sonaba la música y la gente se reía. Yo estaba al lado de mi madre e intentaba sonreír como si todo fuera normal. El tío Ryan estaba al otro lado de la sala hablando con mi tía. Cada vez que se cruzaban nuestras miradas se me revolvía el estómago. No habíamos estado solos desde el cuarto oscuro. Todo el día tuve que actuar como si fuera solo su intern, solo familia. Me hacía doler. Las bragas ya las tenía húmedas de pensar en él.
Se acercó duran