Mundo de ficçãoIniciar sessãoAhmose, de pie al lado de Nefertari, sintió la furia crecer en su interior. Su mandíbula se tensó, sus músculos se tensaron bajo su uniforme. Había desentrañado la red de contrabando y la certeza de que Imhotep era "El Halcón de la Noche" lo consumía. Escuchar al Sumo Sacerdote usar la fe como un arma, distorsionando la verdad para sus propios fines, era una afrenta intolerable.
Discretamente, la mano de Ahmose buscó la de Nefertari. Sus dedos se entrelazaron con los de ella,






