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Renenutet se llevó una mano a la boca, intentando contener un grito de espanto. Conocía la amistad de Hori con Ahmose y los rumores de amor entre el sargento y la princesa era un secreto a voces entre los sirvientes del palacio.
—¡Oh, dioses, Hori! —exclamó Renenutet—. ¿Qué hiciste? ¿Qué les dijiste?
—Les conté todo —confesó Hori—. El plan de huida de la princesa. Las citas. El barquero, Khafa. Les di todos los detalles. Les dije que la huida sería a medianoche, en el puerto viejo.
Renenutet