8.
El camino se vuelve silencioso, Köpek no es alguien muy parlanchín, por lo general se pasa escuchando la palabrería de Cooper, pero esta vez se mantiene en silencio. Llegan a la playa y ven a lo lejos el navío de Hornigold, en la proa alcanzan a ver un hombre alto, tal vez no tan alto como Köpek, pero si lo suficiente para llamar su atención. Su piel bronceada por el sol y sus cabellos rubios son lo primero que percibe Cooper a la distancia, su andar es confiado y ve al mar con devoción. ¿Será e