16.
Cooper no tarda mucho en llegar y ver la arena blanca debajo de sus pies y las olas invadiendo la orilla. Un nuevo barco está en el malecón, es pequeño y de él están bajando un cargamento de lo que parece ser azúcar. Ve con curiosidad al hombre que está a cargo, un regordete pelirrojo que sonríe y saluda a todos con amabilidad.
Los hombres empiezan a apilar las cajas a un lado mientras el hombre paga su entrada a Cuba sin pesar; ve hacia el cielo con una sonrisa como si fuera un día soleado y h