Después de años de sequía, una noticia importante les cayó como agua bendita. ¡Robert había despertado! El simpático chofer que llevaba tanto tiempo en el hospital aún tenía que pasar algunas pruebas médicas para descartar posibles secuelas del coma, pero Abbey no cabía en sí de felicidad.
En pocos días, su familia podría llevárselo a casa. Evan le había asegurado que seguiría contando con él como chofer, siempre y cuando Robert quisiera continuar con su trabajo. De lo contrario, Evan se compro