NARRADO POR BIANCA SERNA:
El ronroneo rítmico del motor del sedán ordinario vibraba de manera constante a través del asiento desgastado, marcando el compás definitivo de mi retirada de la acera inferior del sector norte. Afuera, a través de los cristales empañados y salpicados por las primeras gotas de una llovizna helada, el paisaje industrial de las plantas de costura comenzaba a desvanecerse en una amalgama difusa de fachadas de ladrillo gris y chimeneas lejanas.
Me pasé los primeros minutos