Chae-yeong fruncio el ceño, notando la frialdad implacable en la voz de su esposo. Se puso de pie despacio y caminó hacia él, deteniéndose a un par de metros de distancia.
—Nikolai... desde que salimos de la sala de juntas has estado extremadamente distante. Sé que todo este circo mediático y la presión de mi familia no es algo a lo que estés acostumbrado, pero necesito saber si realmente estás dispuesto a aguantar esta convivencia. Si la presión es demasiada, podemos buscar otra alternativa le