—¡Les digo que es una mentira! —insistió Seung-hyun, apuntando a Chae-yeong con el dedo tembloroso—. ¡Ella se infiltró ilegalmente en las instalaciones del muelle! ¡Trajo a este miserable chofer para que la ayudara a robar información!
La abuela Park dio un golpe seco con su bastón contra el piso, haciendo que la sala volviera al silencio absoluto.
—Lávate la boca antes de acusar a la presidenta de esta compañía, muchacho —dijo la matriarca con voz firme—. Lo que ha hecho mi nieta es salvar a e