Mundo de ficçãoIniciar sessãoDiego, se quedó paralizado, el miedo de fallarle a ella también, se apoderó de él, todo su cuerpo temblaba.
«Dios, ayúdame» suplicó en su mente, inhaló y exhaló varias veces, entonces recordó las súplicas de Paloma, observó el rostro angelical del pequeño Alejandro, quién abrió sus tiernos ojos y lo miró, entonces se armó de valor.
—Rápido hay que llevarla al quirófano —indicó—. Llamen al anestesiólogo, preparen todo.
—Usted no trabaja aquí —reclam
Queridos lectores en esta vida todo acto, tiene una causa y una consecuencia. Iván empieza a pagar todo el daño que le hizo a Paloma, también está en prisión siendo inocente. ¿Qué sucederá? ¿Lo quieren descubrir? sigan leyendo.







