Había llegado el gran día, y estaba discutiendo con David en la cocina, como de costumbre, mientras me ponía los pendientes…
- Me prometiste que ella no volvería a meterse entre nosotros – le espeté mientras él se ponía el abrigo.
- Ha tenido una re-caída, Isabel – me explicó
- Me prometiste que estarías aquí para la boda. Y de nuevo ella vuelve a meterse en m