76 - Ha seguido con su vida...
Aparcó frente a la casa de Sofía, un edificio elegante y frío, como la familia que lo habitaba. Sofía apareció en la puerta antes de que él pudiera bajar del coche, con esa sonrisa de suficiencia que comenzaba a irritarlo más de lo que él mismo admitía. Su padre, el poderoso e imponente Ernesto, la seguía a unos pasos de distancia, con una expresión que no ocultaba su desagrado.
Cuando Ernesto se dio cuenta de que era Alejandro quien se había estacionado frente a su casa, su rostro se tensó aún