47 - Lo siento tanto...
— ¡Suéltala! — gritó Lucas, lleno de desconfianza al ver a un extraño llevándose a su madre.
El hombre lo miró con calma, sin dejar de sostener a Clara.
— Voy a llevarla al hospital, chico — dijo con voz profunda y grave —. Sube al coche conmigo. No voy a dejarla aquí.
Lucas titubeó un segundo, sus pequeños puños apretados con fuerza. Desconfiaba de ese hombre, pero ver a su madre en ese estado lo aterraba más que cualquier otra cosa. No tenía opciones. Con la voz temblorosa pero desafiante, le