Después de la cena, la pequeña mesa del comedor estaba cubierta de platos vacíos y vasos medio llenos. Clara se levantó con una sonrisa suave, notando que la cena había sido más agradable de lo que había anticipado. Alejandro y Lucas parecían haberse llevado bien, algo que la tranquilizaba más de lo que quería admitir. Sin embargo, sabía que los dos necesitaban algo de espacio, y decidió aprovechar el momento para retirarse de la conversación.
— Voy a lavar los platos — dijo Clara, recogiendo a