10 - Tú mamá está a salvo.
El niño, que hasta ese momento había estado concentrado en no llorar por el dolor en su muñeca, levantó la vista al escuchar pasos. Su mirada se dirigió hacia la puerta, donde apareció la figura alta y seria de Alejandro Ferrer.
El corazón de Clara dio un vuelco al verlo allí. No era el tipo de hombre que se inmiscuía en asuntos personales, y mucho menos en situaciones familiares. Su presencia en el hospital no tenía sentido, o al menos, no para ella. Pero antes de que pudiera preguntarle qué h