La puerta fue tocada y las dos jóvenes miraron hacia allí.
-Debe ser Lukas o alguien para avisar que es hora- dijo Juliana acercándose para abrir.
Su cuerpo se quedó helado al ver quién estaba del otro lado. Un hombre mayor con un deje familiar.
-¿Disculpe?- preguntó pero sabiendo quién era. Estaba al tanto de todos los invitados.
-¿Puedo entrar?- el elegante hombre mayor estaba con un traje color vino, con su bastón, y dos hombres trajeados de oscuro detrás de él.
Juliana vaciló buscando con l