Vincet subió las escaleras con una bandeja en una mano y en ella dos vasos con refresco y un plato con algunas jamones y queso para picar, cuando se detuvo en la puerta escuchando como Alicia hablaba adentro. Frunció el ceño. Y si acaso era su madre o Cristian que querían manipularla o decirle cualquier cosa para desestabilizarla.
Sabía que ella era fuerte y que había aprendido a lidiar con ese tipo de situaciones, pero para él, Alicia siempre sería un delicado pétalo que quería proteger por en