Juliana cerró el expediente que tenía en sus manos dando por concluida por fin su labor del día en el hospital. Estaba agotada y eso que solo había sido un paciente. Pero qué paciente. Era un empresario con serios problemas con sus adicciones y la relación con otras personas. Había probado varias estrategias con él y aunque había mejorías, había trabajo para rato.
Pero bueno, ya podía olvidarse de ello. Separar el trabajo y los problemas de sus pacientes, de su vida privada era lo primero que h