Mary gruñó. El dolor lo atravesaba, pero más que eso… era la indignación lo que lo estaba volviendo loco. Kate… lo había traicionado de esa forma cuando ya la tenía entre sus brazos. ¿Qué demonios le pasaba?
Con un movimiento brusco, arrancó la daga de su interior. La sangre salpicaba oscura y espesa. La sostuvo frente a sus ojos, observándola con el ceño fruncido. Entonces inhaló. Su expresión cambió frunciendo el ceño dolorosamente. Sus pupilas se contrajeron hasta casi volverse un punto en s