-Oye, no te han dicho que eres asquerosamente celoso- le soltó Kate alzando una ceja y secándose las lágrimas de sus ojos- Y, además, mira que puedes romper la agradable atmósfera que teníamos en menos de un segundo.
Aun así, la mirada de Nicolae estaba fija en la vampira.
-Responde-
Kate se separó de él y gateó hasta el otro extremo de la cama. Chasqueó la lengua con un puchero.
-Aguafiestas. Además, mi maestro… mi maestro…- la boca de Kate se quedó abierta y no salió y su rostro se torció en