Mundo ficciónIniciar sesiónKate terminó de darle el último sorbo a una de las bolsas de sangre que le había dado Nicolae para hacer una mueca de asco.
-No sabe igual- lanzó la bolsa sobre la mesita de noche- ya se había acostumbrado a tomarle calentita y espesa, no fría e insípida. Además de todo lo que llevaba tomar sangre directo de la fuente. No era solo un intercambio de fluidos, sino una carga emocional muy estimulante.
Se dejó caer hacia atrás en el suave colchón y miró el techo del dosel. Se sentía







