Mundo ficciónIniciar sesión—¿Recuerdas este lugar? —pregunta Esmeralda sentándose a la sombra de una gran parra de uvas que los cubre del brillante sol.
—Por supuesto, no podría olvidarlo. Solía ser el lugar al que veníamos cada tarde antes del atardecer, desde aquí podíamos contemplar el ocaso, y contemplar las estrellas. Nunca he vuelto a ver un cielo estrellado como el de este lugar —responde Ariel sentándose junto a su compañera y apoyando la cesta de mimbre en la que han llevado algo de comer.






