Cap. 144: Reclamo
—¿Mamá? ¿Qué haces aquí? —pregunta Timoteo extrañado al entrar a su oficina y encontrarse a su madre sentada en uno de loa sillones tomando una taza de café.
—Hola, cariño, es que caí en la cuenta que aun no me habías mostrado tu oficina. Recuerdo que cada vez que lograbas algo llamabas a tu padre para mostrárselo, sé que él ya no está, pero yo sí —indica la mujer con cierto tono de reclamo en la voz, fijando una dura mirada en su hijo.
—No creí que te importara ver una oficina, después de tod