Mundo ficciónIniciar sesiónExtrañamente Leo aún seguía el rastro junto con Brown de James, acostado sobre el suelo, dentro del agujero donde se había metido la bestia pensaba en la gran capacidad del olfato del perro que siempre lo encontraba.
Pero al menos tenía compañía que lo llevaría al granero nuevamente y mientras los lirios florecían se levantaba con muchas ganas de seguir adelante y llegar al final de todos los misterios que rodeaban lo que él creía simplemente una maldición.
— ¡Aquí! Solamente







