Mundo ficciónIniciar sesiónEn verdad que Begum no podía creerse el tipo de Imre que le había tocado. Todo lo que rodeaba a David Alberto era un maldito laberinto, él era uno en todo caso. Tanto por su forma de mirar el paisaje, como la forma en hablarle a ella cuando estaban solos. Lo mucho que confiaba en ella y lo poco bien que la trataba; en cuestión de minutos aquel que duerme en su regazo era capaz de hacerla sentir especial y a la vez insign







