Carelis pintaba un cuadro esa tarde, no era una pintora excelente, pero tenía talento para hacer flores y una que otra silueta y en ese momento hacía la pequeña silueta de una niña que jugaba entre las flores del jardín. Jonás se acercó a verla.
—Tienes talento sobrina, es un buen cuadro.
—¿Te parece?
—Sí, siempre hay que perfeccionar los detalles, pero se ve claro lo que deseas comunicar.
Daled se acercó con algo entre sus manitas y le dijo a su mamá.
—Mami… Hada, hada.
Carelis, miró su