Había un banco en el cual se sentó por unos minutos, quería respirar el aire de esa noche, meditar, o como bien decía Rose, hablar el solo. El problema no era Nicole, no era Greta el problema era el, sabia lo correcto, lo malo, lo bueno, lo que era lealtad, sus padres le habían dado los valores sólidos.
Le gustaba la chica no podía negarlo, Greta era serena y cálida, no estaba forzando nada, ni muchos menos lo buscaba, en otros términos, Greta en ese instante estaba en su hogar tranquila ajena