Lucía:
El sol está en lo más alto en el cielo mientras Lucía, retrasada y sin desayunar, se apresura frenéticamente hacia su entrevista crucial. El tiempo se le escapa entre las manos; con su cabello alborotado, los dientes apresuradamente cepillados y la ropa arrugada del día anterior, la deja en un estado de frenesí. Se regaña a sí misma en susurros.
— Maldición, no estoy nada bien, pero no hay elección. - Agarra su bolso de documentos y sale apresurada, tiene que llegar pronto al edificio de