En general no permitían que criaturas pequeñas visiten a los internados, pero Orlando gestionó todo, para que Edith no tuviera problema al ingresar con los gemelos.
De todos modos, Lorenzo no estaba internado por alguna enfermedad que podría exponer a los gemelos.
No era fácil manejarse con dos criaturas, aunque el cochecito de paseo de los pequeños era cómodo para manejar.
Edith, a medida que avanzaba por los pasillos de la clínica, sentía que su corazón se acelera.
Sin embargo, no podía evita