Facundo estaba trabajando, había ido a su antiguo sector, ya que también estaba a cargo de ese departamento.
-¡No me anuncies!
Escuchó la voz de Ludmila, hablando con alguna secretaria.
Acto seguido, se abrió la puerta de su oficina.
-Hola Ludmila.
Dijo, sabiendo que la joven iba a hacer un escándalo.
-Hola.
Le contestó Ludmila, lo hizo con tranquilidad.
Eso confundió a Facundo.
Ludmila se acercó al nuevo director adjunto y le buscó la boca.
Facundo se lo devolvió con hambre.
Ludmila le pasó lo