La noche siguiente, todos asistieron a una cena con conocidos empresarios, festejaron la navidad y la incomodidad en Lorenzo, fue notoria por Edith, pero ella tenía un contrato firmado, por lo que no pudo evitar actuar como si fuese la pareja de Julián.
Las demostraciones de caballerosidad de parte del embajador eran verdaderas, y cuando bailaron juntos, la distancia le imponía la panza de Edith, que estaba cada vez más grande.
Dos días después, en la mansión, Laura se encontró de frente con Lo