A ese evento también estaba invitado Leonardo, ya que su familia materna, tenía un parentesco con la madre de la reina.
La reina y Leonardo, eran primos en cuarto grado.
La cercanía era relativa.
Cuando eran pequeños, muchas veces se encontraban en la casa de una tía abuela, y de adultos, cada tanto hablaban por teléfono, y aunque no se veían seguido, se tenían gran estima.
Por eso, Leonardo no se sorprendió cuando recibió la invitación, y se apresuró a confirmar su asistencia.
Nunca pensó en e