Gabriela le hizo una señal a Laura, quien salió y fue rápidamente hacia el auto, sabía que su hermano no le iba hacer daño a Gabriela, la amaba de eso no le quedaba la menor duda, solo que por ahora ella iría en busca de su pequeña ahijada, mientras su amiga trataba de hablar con su hermano.
—Nunca pensé llegar a este punto, siempre creí que me amarías, que me entregarías tu corazón solo a mi, que equivocado estaba, tu nunca dejaste de pensar en el imbécil de Alan —exclamó Maximiliano, mientras