Olivia y Amir se despidieron de Nammi y de Luc con un último gesto que equivalía a un pacto tácito, no podían considerar todo en orden, hasta no dar con Louis.
El aire afuera mordía la piel, el otoño se había adelantado y luego de una llovizna breve; París se escurría a través de los cristales como una postal manchada de luces.
Amir abrió la puerta del auto para Olivia y la ayudó a acomodarse, no sin antes dedicarle una mirada de muerte al conductor, ahora recordaba por qué pues prefería presc