La noche italiana se cernía sobre el sur del país como un manto de sombras, mientras Estefania Santoro, conocida como "La Sombra Italiana", se preparaba para partir hacia la finca "La Santa", su humor no era el mejor.
—Señora Estefanía…
La morena detuvo sus pasos en seco, antes de ver sobre su hombro.
—Jamil, juro que trato de recordar que eres el hermano de Amir, pero tú que me sigues llamando señora, y yo terminaré rebanando tu cuello.
Jamil Assad llevo de forma inconsciente su mano hacia su