Noah.-
Desde afuera observaba el juzgado desde mi auto, me iba a casar con la culpable de haber perdido lo único que me quedaba de alma, no sé cómo la convencí de que hiciéramos esto, pero lo logré, este iba a ser su primer castigo casarnos sin tanto bombo y platillos, el sueño de toda una mujer una boda en un iglesia, siendo llevada al altar, pero nosotros no.
La veo llegar con un vestido ajustado color marfil ajusta perfectamente cada una de sus bellas curvas la espalda tiene una línea de boto