—Mira a la cámara preciosa —el fotógrafo le pide a Marta— Bien dame una sonrisa pícara. ¡Eso!
El hombre de cabello rubio y ojos verdes termina la sesión de fotos para las que ha sido contratado.
—Merci, mademoiselle! —se despide besando la mano de Marta.
—Quedaste divina —comenta su manager, mientras le muestra en su PC, las fotografías.
—Me flipas, realmente quedaron estupendas.
—Por supuesto, querida. André es el mejor fotógrafo en la actualidad. Por cierto esta noche habrá una expo