Blas deja su móvil a un lado, aún no puede creer que le esté pasando algo similar.
—¿Por qué no me atiendes, geme? —solloza en silencio mientras bebe otro trago de licor en la habitación del hotel.
Su noche de navidad había sido un absoluto caos.
Horas atrás…
Desde que llegó a la elegante casa donde se supone conocería a sus suegros, Blas notó a su pareja un tanto nervioso.
—¿Te ocurre algo, mi amor? —pregunta Blas, besando su espalda desnuda, luego de aquel encuentro íntimo en la habit