No todo está perdido...
—¿Adivina quién está de regreso en la empresa? —pregunta con entusiasmo Blas, a su amiga. Antes de que ella le responda, él se le adelanta— Albert Miller. Acaba de llegar de Francia.
—¿Eso por qué? —cuestiona con asombro— No se supone que su madre estaba muy enferma.
—Sí, geme. Exactamente, pero es que cuando te cuentes te vas a quedar sin habla… —dice y comienza a relatar la corta pero impactante historia de Marta y su viudo.
—No puedo creer que haya hecho eso. ¿Por qué interponerse entr